En el análisis del centro del cuarto, si es que éste existe, estaba ella desnuda cantando entre quimeras, miraba el horizonte del océano y un navío con mil historias se la llevaba. Ella al irse, me daba una red para pescar melancolías, la coloqué en el marco de la puerta, así, limpié mis pensamientos y dibujé una transparente sinfonía.
En el análisis del centro del cuarto, si es que éste existe, estaba ella desnuda cantando entre quimeras.
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