Ayotzinapa a 10 años

Ayotzinapa a 10 años, desde el punto de vista simbólico es parte de un tejido, un entramado histórico que gira alrededor del 68, la historia de Lucio Cabañas, así como las sombras de la impunidad y las instituciones gubernamentales, llámase ejército y el aparato de impartición de justicia del estado. Enclavada en Ayotzinapa, una Escuela Normal Rural llamada Isidro Burgos, de formación histórica de izquierda, tiene sin duda un estrecho vínculo con el 2 de Octubre del 68, y con todo lo que se ha construido en el activismo social rural del país, pero ¿qué hace en medio de Tierra Caliente? zona de cultivo y traslado de estupefacientes, heroína principalmente, que va sin escalas a las calles de Chicago, en que guion pudimos imaginarnos ese escenario, y claro, no podemos olvidar, la sombra del ejército omnipresente en el 27 Batallón de Infantería de Iguala, si leemos de entrada, es un cocktail molotov, circunstancial, surreal, que detona su obvia fatalidad, el trágico 26 de septiembre de 2014.

Raúl Isidro Burgos fue un educador y poeta nacido en Cuernavaca, Morelos que destacó por sus aportes pedagógicos, su participación en la fundación de diferentes escuelas y su labor en múltiples cargos en la Secretaría de Educación Pública.

Los 43, a partir de ese día, han sido un faro que ilumina cada uno de los cientos de miles de desaparecidos en nuestro país, que durante décadas han ido penando, sin dignidad, sin justicia, sin rostro, sin poder nombrarlos. Su caso, es una bandera que se levanta más allá de acuerdos políticos, más allá de vacíos de poder, es una herida abierta en carne viva, dónde la construcción de la verdad histórica le sirve al poder en la parsimonia de la burocracia, ya que al irla moldeando han construido un monstro berrinchudo, implacable, casi psicópata que da de comer migajas de mentiras y contradicciones a la sociedad civil.

La Fiscalía General de la República (FGR) indica que “hay más de 135 expedientes en trámite y 151 personas procesadas, de las cuales 120 están detenidas bajo prisión preventiva y 31 personas están compurgando medidas cautelares diferentes a la prisión”. Ninguna persona ha sido condenada.

El caso de Los 43 de Ayotzinapa ha ido más allá, el miedo se volvió lucha y la impotencia dio paso al coraje, sentimientos que nos muestran el andamiaje de lo que sucede en nuestro país por debajo del piso, detrás de las paredes, en las sombras, en ese México que pocos pueden andar sin salir salpicados, ellos, los 43, sin estar aquí, presentes, nos siguen guiando en este mapa visceral e indómito de ese país que aún nos cuesta trabajo aceptar.

El Zócalo, donde normalmente es colocado el templete para los padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, al día de hoy, luce vacío y rodeado de vallas.

Vivos se los llevaron, vivos los queremos

«Nunca se olviden
Que el llanto de la gente va hacia el mar
Van al mar
Van al mar
Llanto y dolor sufrimiento de un pueblo
Se ahoga y se hunde en el mar»

Manuel Santillán, El León, Los Fabulosos Cadillac’s


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